viernes, 28 de junio de 2013

Fragmento 19 - Supongamos que eres tú


Capitulo Decimonoveno:

"... Había encontrado por fin mi estabilidad profesional, después de tanta búsqueda aquella empresa comenzaba su andanza y me daba la oportunidad de aportar todo lo que llevaba dentro..."

"... Berlín, la ciudad del liberalismo, la ciudad destruida y renacida desde los cimientos de la guerra..."

"... Mi entrevista profesional era con un tal Oliver Bach Sand, en la plaza financiera de Berlín, llamada Potsdamer Platz, a las 12:00 am para comenzar a entablar los presupuestos económicos de la empresa..."

"... y allí donde habíamos quedado me lo encontré esperando, miraba el reloj, llevaba una chaqueta larga marrón clarita, barba de algunos días y el pelo algo largo, una sorpresa que fuera un chico joven, quizás algunos años mayor que yo. Pensé que las negociaciones estarían más ajustadas y sería más fácil debatir y llegar a un acuerdo, pero las evidencias a veces engañan..."

"... Pasaban las horas en la discoteca y lo cierto es que me lo estaba pasando bien, me había relajado, el ambiente no me importaba y Oliver estaba siendo de lo más agradable y risueño conmigo sin acercamientos extraños, supongo que para que no me asuntara o para que no pensara mal sobre él..."

"... Borrachos los dos, comenzamos andar para ir a dormir, cuando Oliver me propuso ir a dormir a su casa, que estaba a unos metros de aquel lugar. Me quedé algo pensativo. –“¿Pero que podría ocurrir?”..."

"... Nos sentamos nuevamente en el sofá a beber la última cerveza mientras nos reíamos de las cosas que nos habían pasado en la discoteca. Algo dentro de mí hizo acercarme más hacia la parte en que Oliver estaba sentado, instintivamente le acaricié la mano, nos miramos a los ojos y el silencio penetró en el ambiente. Mi consciente me decía qué estaba haciendo, y mi cuerpo me atraía hacia el suyo. Él se quedó parado, sin moverse, esperando mis movimientos. Me acerqué más, lentamente, intentando no romper el momento..."

"... Deseoso de aquel placer inexplicable hasta aquel momento, no podía dejar de besarle, de sentir su calor, su piel junto a la mía quemando de pasión..."

"... Cada momento me volvía más loco. Parecía como si lo hubiera hecho más de una vez, pero era mi primera vez..."

"... Me levanté y me fui a la ducha, no podía creer lo que había ocurrido, no entendía como había llegado a aquella situación..."

"... “Qué está pasando, me cuesta sonreír, estaba temblando, estaba fingiendo mis sentimientos. Lloré desoladamente bajo el agua caliente”..."

"... Los días de locura, lujuria, incertidumbre, fiestas, alcohol y negocios llegaron a su fin. Debía volver a mi trabajo a Madrid, pero no con la sensación de no saber qué pasaría después, sería un olvido para siempre, una continuidad permanente, un juego, un escondite, un sueño, una mentira o en qué se habría convertido aquello..."

1 comentario:

  1. No sé si es por tu forma de narrar, por el toque picante, por las penumbras del personaje, no lo sé, pero me he enganchado. Supongo que no tienes más seguidores por llevar poco en esto, porque por falta de talento no es.
    Pásate por mi google+ y te doy unos consejillos, no quiero estropearte la historia.

    ResponderEliminar