jueves, 13 de junio de 2013

Fragmento 17 - Supongamos que eres tú


Capitulo decimoséptimo:

"... Llegaba la hora de demostrar todo aquello que había aprendido en las aulas durante cinco años... "

"... Muchas entrevistas, dolores de pies, camisas y corbatas diferentes, sonrisas forzadas, trabajos frustrantes, salarios mediocres, tiempo perdido, aprendizaje cansado, sentimiento agotado, derrotas pérdidas, mentiras absorbidas... 
Durante casi cinco años vagué por trabajos mediocres que insatisfacían mi deseo de grandeza, mis especulaciones sobre lo que en una empresa debía de hacer, mis ideas lo más lejos que llegaban era al retrete de algún directivo... "

"... firmé mi baja voluntaria sobre un papel que tenía sobre la mesa, y me marché por el pasillo hacia el ascensor para irme de aquel lugar para siempre, sin saber las consecuencias que todo aquello podía llevar...
La locura de la frustración había penetrado muy a fondo y me había llevado a perder mi trabajo, sin saber qué haría después de ello.
Un taco de billetes, una sonrisa y la locura, me monté en el coche y me dirigí al sur de España para pensar en todo aquello mientras tomaba el sol en la playa y me refugiaba en los gin-tonics con limón, las noches fugitivas, las sensaciones de liberación, el agua salada, la brisa sobre la piel, el olor a pescado, el corazón perdido, la mente descuidada, el alma desolada, el cuerpo bronceado y mi única verdad convertida en mentira..."

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