domingo, 9 de junio de 2013

Fragmento 13 - Supongamos que eres tú


Capitulo decimotercero:

"... Quería ser alguien importante, alguien que pudiera conseguir cualquier cosa que estuviera al alcance, alguien ambicioso al que no se le parasen los pies ante ninguna situación. Así crecí y me desarrollé en los años de la universidad, con una actitud fuerte y poderosa. Aprendía de todo y nada me satisfacía más que la obsesión del aprendizaje de ser alguien importante..." 

"... Y qué decir de las fiestas, las nuevas amistades que nos alejaban los unos de los otros... qué decir de los nuevos aprendizajes, las nuevas chicas, los vicios, las juergas, las horas de biblioteca, las risas, las fiestas, las mentiras, los viajes, los chistes o las noches sin dormir con anfetaminas para aprobar los exámenes... "

"... Pero por dentro estaba en ruinas, el mundo parecía que estaba al revés, quería coser mi alma rota, me sorprendió por la ventana la angustia, ahora lo que me daba era la voz templada junto con el vaso lleno de silencio, tristezas, locuras y mil sentimientos... aunque sabía que se había marchado, siempre quedaban las noches que la luna se prestaba junto a los momentos inolvidables de los sabores que me dejaron sus besos.
Aquella fue mi mayor derrota, sin darme cuenta perdí algo... con los años naufragando entre la memoria me di cuenta que los errores a veces te llevan por caminos inimaginables..."

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