Capitulo decimocuarto:
"... En el medio de la oscuridad, sudando, con el corazón latiendo fuertemente, con la boca seca, el cuerpo pegajoso, alterado y tembloroso me desperté... "
"... Me levanté y me dispuse a bajar a la cocina a por un vaso de agua para quitarme el sabor pegajoso de la boca... Abrí el grifo, llené el vaso de agua y me senté en el sillón, cogí el mando, encendí la televisión y al encenderse allí se encontraba un canal de temática porno, cambié y la otra temática era el televenta, cambié, y los juegos absurdos que por acertar ganabas dinero... muchas opciones... ¡oh! sí... esto era televisión y lo demás tonterías, que frustración..."
"... Y si probara a sentirlo, y si comprobara lo que era cerrar los ojos y dejarse llevar tan solo por el sonido de unos gritos, y si me dejara llevar por el placer de unas imágenes, y si me dejara llevar por el momento de creer que me lo están haciendo a mí, cuando en realidad tan solo era mi mano la que se balancea de arriba abajo..."
"... pero que absurda tontería era todo esto, cuando mi libido estaba por los suelos por culpa de las pastillas que debía administrar a mi organismo, mi sexualidad interrumpida por mi enfermedad y por la medicación que debía tener..."
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